Un manantial de acciones.Por Mariola Cubells.
El alcalde de Caudete de las Fuentes y su corporación municipal gestaron el año pasado una idea genial para el pueblo. En noviembre decidieron poner en marcha un proyecto para embotellar y comercializar el agua que todos los días sobra en la localidad. Más de dos millones y medio se pierden diariamente entre la tierra y el río, a pesar de la fuente “chica” y la fuente “grande” y a pesar del lavadero publico, que todavía se utiliza, y del uso humano que se hace del agua.
Desde entonces la idea de fundar una sociedad con el fin de aprovechar el agua dio vueltas en la cabeza de muchos, se perfilo y se difundió. Los 998 vecinos de Caudete acogieron con júbilo la iniciativa; se reunieron las veces necesarias para llegar a pequeños acuerdos; delegaron en una comisión gestora la creación de unos estatutos, y todas y cada una de las familias decidieron controlar un paquete significativo de acciones de la futura y caudalosa empresa.
A esta llamada de ayuntamiento ha acudido como loco todo el pueblo, para invertir, participar, apoyar una sociedad loable en la que han visto reflejadas posibles salvaciones para una comarca cuya renta per capita es una de las más bajas de la provincia de Valencia. No hicieron falta demasiadas explicaciones ni fue necesario puntualizar el fin de la empresa para que todos quisieran participar. Al suscribir una acción cada caudeteño a depositado en metálico un diez por ciento de su valor, para no partir de cero en la aventura. Junto al dinero añadían una buena dosis de ilusión.
Entre Caudete y Wall Street
Junto a estos inversores del pueblo, pequeños y modestos aparecieron otros más lejanos. Llegaron de Nueva Cork, de Francia, de Alemania decididos a colaborar con su pueblo natal, del que tuvieron que partir hace muchos años por las escasas posibilidades que les deparaba el futuro allí. Aquellos emigrantes y sus hijos han regresado a Caudete para darle a su tierra un empuje, un tirón que consiga sacarla adelante.
Muchos tienen negocios privados en tierras remotas y se han acomodado en el país que eligieron como segunda patria. Algunos vuelven a menudo, porque no solo existe morriña en Galicia, y otros pasan por Caudete cada lustro, pero todos desearían que sus paisanos no tuvieran que irse, triste y pesadamente, como lo hicieron ellos.
Por eso les parece bien invertir en el agua. Porque esta iniciativa, mientras se desarrolla, dará trabajo, acabará probablemente con el paro de Caudete, elevara el nivel de vida, ilusionara a la gente en una nueva idea, retendrá, quizás, a los jóvenes del pueblo entusiasmados con el proyecto y conseguirá suplir las carencias que tendrá la ciudad cuando se desvíe la carretera de Madrid.
En Aguas de Caudete de las Fuentes, S.A. no hay primeros accionistas, ni opas hostiles, ni déficit. No hay luchas por el poder ni entresijos, ni afanes lucrativos. En su lugar tienen, por todo capital, 32 millones de pesetas en acciones, casi 300 socios leales, del pueblo y de Wall Street, muchas ilusiones de empezar y llevar a buen término la empresa y unas ganas desesperadas de trabajar en ella.
Solución al paro
Cuando comience a construirse la planta embotelladora harán falta fontaneros, talleres de reparación, albañiles, electricistas de todo tipo, algo que será fácil encontrar entre los vecinos de Caudete. Cuando salga a la luz las primeras botellitas seguirán haciendo falta expertos para que la labor de embotellado se desarrolle, crezca y prospere. Esta es la máxima sobre la que se asientan las más de seis mil acciones que tiene la recién estrenada empresa.
Si los pasos legales y burocráticos van bien y los cabos se atan como deben, la construcción de la planta embotelladora podría iniciarse este mismo verano, con lo que las esperanzas de los caudeteños podrían empezar a dar frutos muy rápido. Antes ha de constituirse legalmente la sociedad, y ello requiere tiempo y recursos. Los vecinos de la localidad creen que seria injusto que esta linda iniciativa se truncara por falta de licencias, de papeles, de firmas o permisos.
Todo lo que pretenden es legal. El terreno en el que esta asentado el manantial es propiedad municipal que el ayuntamiento cedería para el proyecto llegada la ocasión. Son los dueños del agua que recorre caudete. El dinero es propio y los fines, limpios. Todos confían en que ninguna traba legal se atreverá a estropearles el invento.
El articulo esta escrito con mucha pasión, no cave duda, aunque todos conocemos cual fue el resultado final de este proyecto. Seguramente existen muchas razones que intentan justificar el fracaso del proyecto, pero realmente nada justifica que una idea bien montada, reuniendo las condiciones adecuadas, se vaya al traste así como así. La prueba esta que unos años después, en el 2008, se pone en funcionamiento una embotelladora en la comarca, en Camporrobles, que sin pretender menospreciar, acumula por lo menos el inconveniente con respecto a Caudete, su distancia con la principal vía de comunicación por carretera, la Autovia Madrid-Valencia.
Aprender de los errores es bueno, supongo que cuestiones como esta nos tienen que hacer reflexionar y debemos preguntarnos, ¿qué nos pasa?.... ¿dónde fallamos?.... ¿y porque?
Aprender de los errores es bueno, supongo que cuestiones como esta nos tienen que hacer reflexionar y debemos preguntarnos, ¿qué nos pasa?.... ¿dónde fallamos?.... ¿y porque?