jueves, 3 de mayo de 2012

Papaver rhoeas – Amapolas silvestres- Urbanas

Amapola Urbana Caudeteña
No se que tienen las Amapolas que me atraen de una manera “especial”, son flores que solo embellecen de manera natural con un tono granate intenso que las hace destacar donde salen, no se pueden recolectar para ello. Desde el punto de vista de la agricultura se considera una mala hierba, que florece y grana antes de la recolección de la cosecha.
Seguramente es eso lo las hace atractivas para mi, su existencia libre y fuera de manipulación y ese puntito de “malas” que le adjudican.

De amor en los hierros de tu reja,
de amor escucho la triste queja,
de amor lejos de mi corazón,
diciéndome así, con su dulce canción:

Amapola, lindísima Amapola,
Será siempre mi alma tuya, sola.
Yo te quiero, amada niña mía,
igual que ama la flor la luz del día.

Amapola, lindísima Amapola,
no seas tan ingrata y ámame.
Amapola, Amapola,
¿cómo puedes tu vivir tan sola?

Al ver en los hierros de tu reja,
de amor el albacín de tu queja,
amor que mi amante corazón
el rojo olvidar una dulce ilusión.

1 comentario:

Vera E. dijo...

Estoy de enhorabuena porque es la tercera entrada que veo en blogs amigos con foto de mi flor preferida...hasta que encuentre la mía.
Y me gusta mucho cómo la describes pues no se puede hacer un ramo de amapolas porque no duraría ni un suspiro. Hay que conformarse con mirarla, y admirarla, donde ha querido crecer.

BsoT.